martes, 16 de marzo de 2010

En Iridología podemos diferenciar claramente entre estrés, ansiedad y depresión. Vemos señales concretas que hacen referencia a desajuste hormonal en la hipófisis, y que significan tendencia a la depresión.

Asímismo estudiamos señales que denotan ansiedad, incluso tensión muscular, tensión nerviosa, contracturas, exceso de ácido láctico y ácido fosfórico, en definitiva hiperacidez, por falta de tranquilidad o relajación o por falta de ingesta de verduras en nuestra dieta, y como decimos, dan como resultado, no tendencia, si no, ansiedad con todas sus consecuencias.

En tercer lugar, observamos en muchos iris el carácter estresante de la personalidad del individuo en cuestión. Ese estrés es mayor o menor según lo indique la señal estudiada, y lógicamente mayor o menor en unas personas que en otras.

Por lo tanto, a través de la Iridología, podemos determinar el estrés, la ansiedad y la depresión, diferenciando claramente una de otra.

Esto quiere decir, que si tengo estrés como causa primera y como consecuencia ansiedad o depresión, lo más importante es tratar el origen de estas últimas, es decir, el estrés.

Si por el contrario, la causa fuera la ansiedad, generando estrés o depresión, tres cuartos de la mismo, habría que tratar el foco originario, que sería la ansiedad. Y si la causante de nuestro estrés o ansiedad fuera nuestra depresión(fundamentalmente endógena), pues deberíamos tratarla prioritariamente.

En los tres casos, no es contraproducente tratar la causa y el efecto, lógicamente. Pero si de verdad queremos curar, es importantísimo conocer la causa y curarla, de lo contrario, la enfermedad nerviosa se prolongará en el tiempo, como de hecho , sucede día a día.

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